Protagonista del desarrollo y la evolución de las
más diversas áreas de la economía a
escala mundial, el cobre juega un rol fundamental en la
ciencia, el desarrollo de nuevas tecnologías y en
el mejoramiento de la calidad de vida de la humanidad.
Producido principalmente en países como Estados
Unidos, la ex Unión Soviética, Zambia, Chile,
Canadá, Zaire, Perú, África del Sur,
Australia, Japón, Filipinas, China, Yugoslavia, Finlandia
y España, el cobre tiene una variedad de usos y aplicaciones
que abarcan un abanico tan diverso como la versatilidad
misma de este metal.
Países de relevancia económica, tales como
China, Estados Unidos, Japón, Alemania, Corea del
Sur, Italia, Rusia y Francia, se ubican entre los principales
usuarios de este metal, cuyo consumo anual ascendió
en 2005 a más de 22.000.000 de toneladas.
El progreso tecnológico y científico experimentado
por la humanidad, ha hecho que el consumo de cobre sea veinte
veces más alto en el último cuarto del siglo
que en el primero, lo que muestra la enorme aplicabilidad
y versatilidad de un metal para el que se siguen descubriendo,
día a día, nuevos usos y aplicaciones.
El rol central del cobre en la conservación de recursos,
la minimización de residuos, la eficiencia energética,
la mitigación de cambios climáticos, el reciclaje
efectivo y el logro de ciclos de vida más prolongados
para diversos productos, hacen de este metal una pieza clave
para el desarrollo económico presente y futuro de
la humanidad.