Energía sustentable
Energía eléctrica sustentable es un concepto
que lucha por aumentar la eficiencia energética en
el uso de la corriente eléctrica. El concepto apunta
a plantear preocupaciones en nuestra sociedad global, tales
como resolver la forma de conservar e incrementar la disponibilidad
de energía o buscar formas de reducir los peligrosos
gases de invernadero.
Productos eléctricos fabricados con conceptos de
energía eléctrica sustentable usan menos energía
que los fabricados con estándares tradicionales.
Tal beneficio es descrito con frecuencia en términos
de la “eficiencia de energía eléctrica”
de un producto.
El factor clave responsable de mejorar la eficiencia energética
es el uso de cobre y la existencia de mayores cantidades
de ese metal (de lo que es requerido) en productos eléctricos
estándar. Ello se debe a que el cobre tiene extraordinarias
propiedades de conducción eléctrica que aumentan
los niveles de eficiencia energética de los productos
eléctricos.
La energía eléctrica sustentable ofrece al
mercado oportunidades para alcanzar beneficios financieros,
medioambientales y relacionados con la salud. Estas ventajas
pueden ser concretadas a lo largo de toda la cadena de los
sistemas, desde la generación eléctrica hasta
la transmisión, distribución y el uso final
de la energía.
Los productos que son energéticamente eficientes
producen importantes impactos positivos durante su vida
útil. Las razones son las siguientes:
• Menores costos operativos: los usuarios se benefician
de menores cuentas de luz y costos de mantenimiento.
• Aumento de confiabilidad: productos con eficiencia
energética son más confiables que los bienes
estándar. Los usuarios de productos eficientes energéticamente
se benefician de una menor frecuencia de mantenimiento.
• Mayor vida: los productos eficientes en energía
generalmente duran más tiempo que los bienes estándar.
Los usuarios no necesitan reemplazar esos aparatos con tanta
frecuencia.
• Menor riesgo de cortocircuito: los productos con
eficiencia eléctrica tienen un menor máximo
de demanda energética. Ello ayuda a reducir el riesgo
de cortocircuitos y apagones, así como los costos
extraordinarios que pueden resultar de las interrupciones
de energía.
• Más capital para inversiones: al usar productos
eficientes, los ahorros derivados de las menores cuentas
eléctricas, los menores costos de mantención,
mayor vida útil de los productos y menores riesgos
de fallas en la energía, pueden ser usados para inversiones
empresariales estratégicas, que permiten a las compañías
crecer y prosperar.
Uno de los beneficios ambientales y relacionados con la
salud que posee la energía eléctrica sustentable
es que al entregar y usar la electricidad de manera eficiente,
las plantas generadoras queman menos carbón y emiten
menos gases invernadero y mercurio hacia el ambiente.
• Menos gases invernaderos: las plantas generadoras
que queman combustibles fósiles están entre
las mayores fuentes emisoras de polución en nuestra
sociedad. Estas plantas emiten gases invernadero (esto es,
dióxido sulfuroso, dióxido de carbono, óxidos
de nitrógeno, material particulado y ozono del nivel
del suelo), que son responsables de un aumento en la incidencia
de asma y bronquitis, y se cree que son factores influyentes
en el calentamiento global, los crecientes niveles de los
mares, y el incremento en la frecuencia y severidad de climas
extremos.
• Menos mercurio tóxico: algunos carbones
que alimentan plantas generadoras contienen elevados niveles
de mercurio, una sustancia tóxica. El mercurio de
carbón quemado se libera a la atmósfera, donde
subsecuentemente ingresa a la cadena alimenticia y se convierte
en un riesgo para la salud. Por ejemplo, el mercurio en
las emisiones de plantas generadoras es responsable por
los elevados niveles del tóxico metal en el atún,
lo cual ha llevado a algunas ONG en ciertas regiones a advertir
al público en contra del excesivo consumo de atún
por parte de los humanos.
El cobre es importante en la promoción de la energía
eléctrica sustentable porque cada pieza de equipo
eléctrico disipa energía en forma de calor.
Sin embargo, aquellas fabricadas con cableado de cobre (y
las que incluyen mayores cantidades de cobre en sus circuitos)
pierden considerablemente menos calor. La razón de
esto es que el cobre posee una conductividad eléctrica
extraordinariamente alta y este factor tiene un impacto
positivo directo en aumentar la eficiencia energética
del equipamiento eléctrico.
El cobre es el material sustentable preferido cuando se
necesita alta conductividad eléctrica. Por ejemplo,
el cobre conduce la electricidad 60% mejor que el aluminio,
cinco veces mejor que el hierro, diez veces mejor que el
acero y 18 veces mejor que el titanio. La plata es el único
metal que tiene mayor conductividad eléctrica que
el cobre (un 5% mejor), pero es mucho más cara y,
por ello, no se considera para la mayoría de las
aplicaciones eléctricas.
A medida que aumenta el grosor de los cables de cobre,
disminuye la resistencia de los electrones que fluyen por
el cable. Elevar el grosor del cable de cobre reduce la
pérdida de calor y aumenta su eficiencia de energía
eléctrica. Expertos han descubierto que instalar
cables de cobre apenas unos gramos más gruesos de
lo requerido por los códigos o estándares
nacionales tiene con frecuencia efectos positivos sobre
la eficiencia energética. Cables más gruesos
de lo requerido por los estándares también
aumentan la confiabilidad de los productos eléctricos,
reduciendo con ello las fallas debidas a sobrecalentamientos
y caídas de voltaje.
Otro beneficio añadido de elevar el grosor del cableado
es reducir los requerimientos de ventiladores y sistemas
de aire acondicionado que son necesarios para enfriar los
equipos eléctricos.
Beneficios sustentables de los motores eficientes
en energía
Un 23% de toda la electricidad vendida en Estados Unidos
se usa para impulsar motores eléctricos (es probable
que exista un porcentaje similar en la mayoría de
los demás países). Por ello, incluso un modesto
incremento en la eficiencia de energía eléctrica
en los motores del mundo produciría increíbles
ahorros en términos de conservación energética
y costos operacionales.
Los motores que usan más cobre son mucho más
eficientes energéticamente que los motores de baja
eficiencia que usan la mínima cantidad de cobre.
La mayor cantidad de cobre en los componentes de un motor
eficiente en energía reduce las pérdidas de
resistencia en los flujos de corriente, ahorrando con ello
electricidad y disminuyendo los requerimientos de electricidad.
Los gobiernos han implementado políticas para el
uso de motores eficientes. Estas políticas están
diseñadas para reducir el impacto ambiental y conservar
valiosos recursos energéticos. A su vez, organizaciones
industriales están comenzando a hacer recomendaciones
sobre eficiencia energética que van más allá
de los existentes estándares gubernamentales. El
desarrollo de motores de eficiencia Premium y la promesa
de una comercialización masiva de motores de eficiencia
súper Premium (con rotores fundidos a presión)
está ayudando a difundir estas recomendaciones.
Beneficios sustentables de los transformadores
eléctricos eficientes en energía
Las pérdidas de energía producidas por el
flujo de la corriente eléctrica en bobinas transformadoras
incluyen las pérdidas de calor de los materiales
usados para los componentes. Seleccionar un material que
tenga una menor resistencia eléctrica puede reducir
tales pérdidas.
Cuando se consideran el peso, tamaño, costo y resistencia,
la mayoría de los diseñadores de transformadores
han descubierto que el cobre es el mejor conductor eléctrico.
Mejorar el diseño, la elección de materiales,
y la manufactura de los transformadores puede reducir la
pérdida de energía en 33%. Para alcanzar esta
eficiencia, es importante que se use cobre para los componentes
alrededor del núcleo de acero del transformador.
Incrementar el diámetro del conductor de cobre ayudaría
a incrementar su eficiencia eléctrica.
No existen políticas gubernamentales ni incentivos
para alentar a empresas eléctricas y las grandes
instalaciones para que compren transformadores con altos
niveles de eficiencia energética. Debido a que el
precio de etiqueta (es decir, “el primer costo”)
de un transformador eficiente en energía es algo
más alto que el de un transformador estándar,
con frecuencia los compradores no se dan cuenta del corto
período de amortización y los beneficios a
largo plazo de los transformadores eficientes.
Ya están en curso esfuerzos para educar a la industria
y alentar a los usuarios a obtener los beneficios económicos,
ambientales y para la salud, de usar sistemas eléctricos
eficientes. Se están implementando iniciativas para
influir sobre los legisladores, para que introduzcan nuevos
estándares, regulaciones y promuevan programas voluntarios,
campañas de etiquetado e incentivos financieros,
que alienten el uso sustentable de sistemas eléctricos
con eficiencia energética.