Cobre en la gestación y desarrollo
de los niños
Los bebés en desarrollo dependen del cobre durante
el embarazo y más allá. Sus cuerpos almacenan
el mineral durante el último trimestre del embarazo
para asegurar que el cobre esté disponible después
del nacimiento para llevar a cabo docenas de funciones metabólicas.
Los bebés de término normalmente tienen 15
mg de cobre en su cuerpo, gran parte de él almacenado
en el hígado.
El cobre es crucial para la formación óptima
del cerebro y sistema nervioso de un niño. El mineral
es responsable de la producción y mantención
de la mielina, el material que rodea y protege las células
nerviosas y cerebrales. El cobre desempeña además
una función en la fabricación de neurotransmisores,
los mensajeros químicos que propician la comunicación
entre las células nerviosas.
El cobre se necesita también para ayudar a las mujeres
embarazadas a evitar la anemia. Tiene un papel importantísimo
en ayudar a transportar hierro hacia y desde los tejidos.
Ya que el cobre también está involucrado en
muchos otros procesos, como por ejemplo el desarrollo de
nervios y músculos, y el crecimiento de los vasos
sanguíneos, es muy importante asegurar los niveles
adecuados de cobre en la dieta.
Por todo esto, es recomendable que las madres tengan una
alimentación adecuada durante el embarazo para obtener
las cantidades diarias necesarias. Sorprendentemente, el
polvo de cacao contiene 36,4 mg de cobre por kilo, lo que
da una razón científica válida para
comer chocolate —por lo menos moderadamente—
durante el embarazo.