Autos Inteligentes
Con el objetivo de reforzar la seguridad y mejorar el confort
de los pasajeros, los automóviles se están
volviendo “inteligentes”. Gracias a la conductividad
eléctrica y resistencia a la corrosión, el
cobre está jugando un papel protagónico en
este campo.
Un automóvil contiene entre 15 y 28 kilos de cobre,
dependiendo del modelo, principalmente en los cables y en
el vasto rango de componentes del sistema eléctrico.
Los autos modernos están equipados con una serie
de dispositivos electrónicos que los hacen más
seguros.
Una muestra de ello es la mayor capacidad de detectar en
tiempo real peligros en el camino, gracias a los sensores
que posee. Los frenos se optimizan usando ABS (Sistema Antibloqueo
de Frenos), mientras que el Control de Estabilidad Electrónico
(ESC) optimiza el control de trayectoria del automóvil.
Otras aplicaciones que buscan mejorar la seguridad del
pasajero son el monitoreo de los niveles de alerta del conductor,
el desbloqueo y la partida automática con una tarjeta
inteligente, sistemas de suspensión activas y luces
cuya intensidad puede ser adaptada en función de
la velocidad y la visión nocturna.
Los automóviles, además, están adaptándose
a las nuevas necesidades de los pasajeros: gracias a aplicaciones
como el posicionamiento del GPS, Asistentes de Navegación,
DVD e Internet, estará disponible muy pronto toda
clase de comunicación, servicios e información
dentro de los vehículos.
En la medida que se optimice el uso del cobre, se podrá
mejorar la eficiencia de la energía en todos los
sistemas eléctricos (interconexiones entre tarjetas,
chips y sensores), los que podrán ser perfeccionados
constantemente, utilizando menos cables, más delgados
y cortos. Además, el cobre y sus aleaciones contribuyen
a mejorar el desempeño del motor en general y juegan
un papel fundamental en los equipos modernos de diagnóstico
y mantención.
Autos Híbridos
El Dióxido de Carbono (CO2), generado en particular
por el uso de combustibles fósiles, es uno de los
problemas ambientales más serios del planeta y ya
en el año 2000 representó un 82% de las emisiones
de los gases que producen el efecto invernadero en Europa.
El auto limpio del futuro será de un tipo nuevo,
con un sistema de propulsión alternativo. Aparte
de los sistemas basados en biocombustibles, gas natural
e hidrógeno y células de combustibles, los
motores eléctricos ofrecen tecnología muy
promisoria. Dada su conductividad (la mejor de todos los
metales no preciosos), el cobre juega un rol esencial en
esta materia.
La tecnología de transición a la cual los
fabricantes han orientado su desarrollo es el auto-híbrido,
que combina un motor eléctrico y un motor a combustión.
El sistema, de hecho, ofrece una solución que cumple
los requerimientos de menor consumo de energía, emisiones
de CO2 y autonomía. Los vehículos híbridos
usan grandes motores eléctricos que pueden contener
cada uno más de 12 kilos de cobre, sin mencionar
las docenas de pequeños motores que manejan la comodidad
y funcionalidad tecnológica de los autos modernos.
Es necesario mencionar que el cobre es 100% reciclable,
sin ninguna pérdida en calidad o rendimiento.
Aleaciones de cobre de cuprobraze
La aleación de cobre de cuprobraze es una nueva tecnología
para hacer intercambiadores de calor con aleaciones de cobre
y bronce, que permite construir nuevos radiadores de cobre,
más livianos, baratos y ecológicos que los
confeccionados con aluminio.
Con la utilización de esta tecnología los
radiadores de cobre pueden ser de un tamaño un 10%
menor, con una reducción de un 10% en sus costos
de producción, además de una eficiencia entre
un 10% y 15% mayor a uno convencional.
Esta nueva tecnología, utilizada mayoritariamente
en regiones en vías de desarrollo de Asia, permite,
además de su uso en automóviles, la fabricación
de refrigeradores de aire de carga y refrigeradores de aceite.