Cobre juega rol clave en autos del
futuro
• Gracias a su impresionante conductividad eléctrica
y resistencia a la corrosión, el cobre está
teniendo un papel protagónico en el desarrollo de
los automóviles llamados híbridos y los “autos
limpios”.
El transporte es el mayor productor de gases de efecto
invernadero (CO2, metano y vapor de agua), ya sea debido
directamente al uso de energía fósil, o indirectamente
a través de la producción de otras energías
a partir de combustible fósil.
En los países en desarrollo, el sector del transporte
contribuye cada vez más a la producción de
estos gases (10% del total de las emisiones en Asia). Por
ejemplo, en India se prevé que las emisiones debidas
al transporte aumentarán un 65% entre 1990 y 2010
a causa del incremento de la demanda.
Durante los últimos 50 años, el número
de automóviles en el mundo ha pasado de 50 millones
a 450 millones. En Europa esta cifra aumenta en cerca de
3 millones al año (Fuente: Féderation Internationale
de l'Automobile 1999). En un gran número de ciudades
de países emergentes y en desarrollo como lo son
las latinoamericanas, el índice anual de crecimiento
de la población que posee un vehículo motorizado
privado (automóviles y vehículos de dos ruedas
motorizados) puede alcanzar hasta un 15% o un 20%.
Las consecuencias del aumento considerable del número
de automóviles privados son alarmantes, especialmente
si tenemos en cuenta que los vehículos privados son
responsables de cerca de la mitad del total de emisiones
de CO2. En Estados Unidos, 265 kilos de agentes contaminantes
por habitante son producidos diariamente por los vehículos
utilizados para el transporte personal (prácticamente
todos son automóviles). Las cifras se elevan a 185
kilos para Canadá y Oceanía, 95 kilos para
Europa Occidental, y 31 kilos para las ciudades asiáticas
prósperas.
Los niveles más altos de contaminación (más
de 15.000 kilos/hectárea) se encuentran en Ciudad
de México, Atenas y en ciudades asiáticas
en desarrollo donde se registra un bajo rendimiento de los
vehículos y una alta densidad poblacional. Fuente:
UITP Millennium Cities Database for Sustainable Transport.
| Densidad,
alternativa modal y contaminación atmosférica
|
| |
Región |
Región
Densidad
(habitantes/hectárea) |
Proporción
de desplazamientos a
pie, en bicicleta y en transporte público |
Emisiones
(CO, SO2, NOx, COV)
por habitante (kg) |
| |
USA
y Canadá |
18.5 |
14% |
237 |
| |
Oceanía
|
15 |
21% |
189 |
| |
Europa
Occidental |
55 |
50% |
88 |
| |
Europa
Central y Oriental |
71 |
72% |
89 |
| |
Asia
(ciudades prósperas) |
134 |
62% |
31 |
| |
Asia
(otras ciudades) |
190 |
68% |
84 |
| |
Oriente
Medio |
77 |
27% |
215 |
| |
África |
102 |
67% |
148 |
| |
América
Latina |
90 |
64% |
118 |
| Fuente:
Millennium Cities Database |
Alternativas menos contaminantes
El auto limpio del futuro será de un tipo
nuevo con un sistema de propulsión alternativo. Aparte
de los sistemas basados en bio combustible, gas natural
e hidrógeno y células de combustibles, los
motores eléctricos ofrecen tecnología muy
promisoria. Gracias a su notable conductividad (la mejor
de todos los metales no preciosos) el cobre juega un rol
esencial.
La tecnología de transición a la cual los
fabricantes han orientado su desarrollo es en el auto-híbrido
que combina, en el mismo vehículo, un motor eléctrico
y un motor a combustión. El sistema, de hecho, ofrece
una solución que cumple los requerimientos de menor
consumo de energía y emisiones de CO2, y de autonomía.
Los vehículos híbridos usan grandes motores
eléctricos que pueden contener cada uno más
de 12 kilos de cobre, sin mencionar las docenas de pequeños
motores que manejan la comodidad y funcionalidad tecnológica
de los autos modernos. Es necesario notar que el cobre es
100% reciclable, sin ninguna pérdida en calidad o
rendimiento.
Más de un cuarto de las emisiones de gases invernadero
provienen de los medios de transporte, principalmente como
resultado de las emisiones de CO2 de los automóviles.
La Unión Europea no será capaz de reducir
estas emisiones, en línea con los compromisos que
tomó en el protocolo de Kyoto, sin el uso masivo
de automóviles menos contaminantes en los cuales
el cobre es un actor clave.
Ahora la tecnología y el acceso a vehículos
limpios ya no es un sueño. Es así como grandes
fabricantes de automóviles desarrollan alternativas.
Por ejemplo, Honda ha desarrollado el "Insight",
modelo que combina la propulsión con un motor de
gasolina y otro eléctrico y cuyo consumo no llega
a los 3 lts/100 km. Pruebas realizadas a este modelo permitieron
determinar una importante reducción de emisiones
en comparación con los motores de autos convencionales,
llegando a una disminución del 74,5% en el caso del
monóxido de carbono, del 98,6% en hidrocarburos y
15,6% en óxido de nitrógeno. Por todo lo anterior
este modelo ha sido reconocido a nivel mundial como el más
"verde", certificado así por la American
Council for an Energy Efficient Economy de Estados Unidos,
y como "el auto más económico de América",
por la revista Auto Week.
Opel, por su parte, tiene previsto crear un sistema de
propulsión eléctrica, mediante una pila de
combustible, a partir del metanol o del hidrógeno
puro; en este caso, además, se eliminarán
todas las emisiones contaminantes, porque el único
producto resultante será agua. Volkswagen tiene en
el mercado un modelo, el "Lupo", capaz de recorrer
100 kilómetros con sólo 2,99 litros de gasolina.
Para Miguel Riquelme, Director de la International Copper
Association (ICA) Latinoamérica, el uso popular de
los vehículos con combustibles limpios en el futuro
cercano es factible. “Para facilitar la transición,
habrá que refinar las tecnologías para que
los vehículos logren características de rendimiento
y emisiones óptimas. Los consumidores deben aceptar
los nuevos vehículos y combustibles, y los Gobiernos
y la industria deberán cooperar para asegurar su
disponibilidad. Requerirá de un esfuerzo concertado
por parte de todos los sectores de la sociedad, pero el
cambio a combustibles limpios podría ser la manera
más viable para que nuestros países logren
tener aire saludable”.
Cada vez son más los incentivos a migrar a estos
tipos de vehículos. En Estados Unidos, por ejemplo,
se aprobó recientemente en la Cámara de Diputados,
una legislación llamada ‘Autos Limpios’
con el fin de reducir las cantidades de contaminantes tóxicos
que ocasionan calentamiento global y que se esparcen en
el aire de Washington. La medida denominada HB 1397, requiere
que todos los automóviles nuevos que se vendan en
el estado de Washington cumplan con estándares más
estrictos. La legislación se iría aplicando
durante el curso de siete años, comenzando en el
2009. De esa forma, para el 2016, todos los autos nuevos
vendidos en Washington deberán reducir sus emisiones
de contaminantes en un 30%.
En México este año, la Secretaría
de Medio Ambiente y Recursos Naturales impulsó una
iniciativa que consistía en que el impuesto que se
aplique a los autos usados extranjeros, no sólo considere
el precio de la unidad, sino también la contaminación
que genera, con el fin de que los "autos más
limpios" paguen menos.
Cobre en sistemas electrónicos: ayudando a los automóviles
a contaminar menos
El primer paso es mejorar los sistemas existentes para lograr
que los automóviles actuales contaminen menos. La
inyección de combustible juega un rol clave, gracias
a las aplicaciones electrónicas en las cuales el
cobre es un material esencial. En ese contexto, un estudio
conducido por la Agencia Infratest NFO muestra que los sistemas
de inyección directa son altamente dependientes de
la calidad del control eléctrico el que está
hecho en su mayoría de cobre. La Unión europea
y la Asociación de fabricantes Europeos de Automóviles
(ACEA) además llegó a un acuerdo voluntario
en julio de 1998 para cortar las emisiones de CO2 en el
2008 en vehículos, en un 25% comparado con el nivel
de 1995 (140g/km comparados con 186g/km) y en un 35% en
el 2012.
Cobre y motores eléctricos: para autos
del futuro
El Dióxido de Carbono (CO2), en particular
generado por el uso de combustibles fósiles, es uno
de los problemas ambientales más serios del planeta
y en el 2000, representó el 82% de las emisiones
de los gases que producen el efecto invernadero en Europa.
En el protocolo de Kyoto de 1997, la Unión Europea
resolvió cortar la emisión de los gases que
producen el efecto invernadero, durante 2008 al 2012 en
un 8% comparado con los niveles de emisiones en 1990. Para
alcanzar estos objetivos, es necesaria la acción
en el campo del transporte –mejorando el consumo de
combustible, cortando las emisiones de los vehículos
y desarrollando nuevos tipos de propulsión limpia.
Usado en casi todos los componentes mecánicos y
electromecánicos en vehículos, el cobre y
sus aleaciones son utilizados para mejorar la totalidad
del vehículo manteniendo la movilidad.