Estudios confirman que el cobre ayuda
a una mejor absorición del hierro en el cuerpo
• Gracias a eso, contribuye a combatir la anemia
severa en niños.
La Asociación Internacional del Cobre (ICA) informa
que el cobre es un mineral vital para combatir la anemia
severa en niños ayudando al hierro a formar la hemoglobina.
Por ello, la entidad sugiere a las madres ofrecer a su familia
alimentos ricos en cobre para evitar que sus hijos, sobre
todo menores de cinco años, sufran de anemia (baja
hemoglobina) y puedan alcanzar un óptimo desarrollo
físico y mental.
La Asociación Internacional del Cobre (ICA) explica
que los niños afectados con anemia severa que combinan
una dieta de recuperación nutricional en base a hierro
y cobre logran mejores resultados en su recuperación;
debido a que el cobre ayuda al organismo a utilizar mejor
el hierro. Los menores de cinco años son los más
propensos a la anemia, por encontrarse a una edad de rápido
crecimiento; por lo que su organismo necesita una balanceada
alimentación, rica en cobre para asimilar mejor el
hierro.
La Dra. Nelly Zavaleta, investigadora principal del Instituto
de Investigación Nutricional (IIN) de Perú
y quien comparte estudios con investigadores del INTA (Instituto
de Nutrición y Tecnología de los Alimentos)
de Chile indicó que el desarrollo cognitivo mental
y físico de niños anémicos está
disminuido y tendrá consecuencias en el rendimiento
escolar y el comportamiento. Uno de los síntomas
de la anemia es el color pálido del niño y
su poca actividad (tranquilos). La madre debe estar alerta
ante estos síntomas, no pensando que es algo normal
y consultar con su médico.
Nelly Zavaleta agregó que el cobre es un mineral
que se encuentra presente en pequeñas cantidades
en todos los alimentos; pero sobre todo en alimentos de
origen animal como carnes de res, pollo y pescado. Especialmente,
en las vísceras como el hígado (res y pollo).
También está en alimentos de origen vegetal,
como las menestras (lentejas, garbanzos, etc.), maní
y chocolate. Además está en la yema del huevo
y frutas secas, como ciruela y durazno.
Entre las muchas tareas del cobre, como la producción
de energía combustible, está la prevención
de la anemia ya que es necesario para el procesamiento del
fierro, y enfermedades óseas, la detención
del daño celular; y la promoción del desarrollo
fetal apropiado.
El consumo de cobre en el ser humano es necesario para
el correcto funcionamiento de algunas enzimas que intervienen
en procesos como el crecimiento de los niños, el
transporte del hierro en el flujo sanguíneo, el fortalecimiento
de los huesos, el metabolismo de la glucosa; así
como el colesterol, el desarrollo del cerebro, y el funcionamiento
del corazón, el hígado y el sistema nervioso
e inmunológico. Es micro-constituyente del pelo y
el tejido elástico de la piel.
La cantidad de cobre que se encuentra en el cuerpo humano
(50 a 120 miligramos) probablemente cabría en la
cabeza de un alfiler, pero esa cantidad tan diminuta no
impide que este poderoso mineral lleve a cabo impresionantes
proezas para promover una salud óptima. Aunque el
cobre se encuentra en los lugares más recónditos
del cuerpo, tiende a concentrarse en los órganos
con alta actividad metabólica, incluyendo el hígado,
cerebro, riñones y corazón. Hoy, los Estados
Unidos fijó una Cantidad Dietética Recomendada
(RDA) de cobre, subrayando su importancia como parte de
una dieta balanceada. En enero del 2001, la Academia Nacional
de Ciencias de los Estados Unidos emitió la primera
RDA para el cobre como un punto de referencia para asegurar
la ingesta adecuada.