Cobre está presente en todos los componentes de
este proceso, desde el generador hasta el transformador,
incluyendo el rotor y los cables
Enegía eólica: la alternativa
energética con mayor crecimiento en el mundo
• Entre las energías renovables destaca la
eólica, con un crecimiento de un 25% anual en la
última década, siguiéndole la energía
solar con un 20%.
• Actualmente, Europa contribuye con el 74% (20.447
MW) de la producción de energía eólica,
respondiendo a las necesidades de casi 12 millones de hogares.
• En el caso de Latinoamérica, sólo
Argentina se espera que en los próximos 10 años
exista una producción de 7884 GW, cifra que representa
el 7 % del consumo eléctrico local.
La capacidad mundial actual de la energía producida
por el viento es de más de 27.000 MW, y se prevé
que continúe aumentando, ya que permite a los países
firmantes del protocolo de Kyoto cumplir con los requerimientos
de disminuir la emisión de elementos que destruyen
la capa de ozono.
Así, los parques eólicos están ganando
cada vez más terreno en el mundo, porque generan
energía de forma armónica con el medio ambiente.
El cobre está presente en todos los componentes de
este proceso, desde el generador hasta el transformador,
incluyendo el rotor y los cables. La excelente conductividad
eléctrica del metal mejora considerablemente la eficacia
energética del proceso, por lo que la demanda por
cobre —sin uso o reciclado— debiera ser creciente
en el mundo.
Actualmente, Europa contribuye con el 74% (20.447 MW) de
la producción de energía eólica, respondiendo
a las necesidades de casi 12 millones de hogares.
En los Países Bajos, las turbinas eólicas
están realizando una contribución muy importante
a la producción de “energía verde”.
En el año 2000, Siemens Nederland construyó
en la Haya un parque eólico valorado en 14 millones
de euros para la empresa de Rotterdam, ENECO Energie. Allí,
ocho turbinas suministran energía a cerca de 11.000
hogares, con fuentes de energía sostenible y usando
cobre reciclado. La segunda parte de este parque considera
la instalación de nueve nuevos generadores eólicos
con una potencia de 1,5 MW cada uno.
Una turbina de viento de 1 MW (megavatio) contiene 4,4 toneladas
de cobre.
Entre las energías renovables destaca la eólica,
con un crecimiento de un 25% anual en la última década,
luego la solar con un 20% de aumento promedio, la Biomasa
con un 15%, y la Geotermia con un 5%. En los próximos
años, viene la incorporación también
de las Celdas de Combustible (Fuel Cells), tecnología
que separa el Hidrógeno y el Oxígeno del Agua,
y luego convierte el Hidrógeno en Energía.
El viento es abundante en todo el mundo, y se puede usar
para generar una parte importante de la electricidad (se
habla que podría llegar hasta un 30% del total),
y la tecnología ya está desarrollada y disponible,
a precios cada vez más competitivos.
Países del cono sur
Argentina y Chile son países que presentan
inmejorables condiciones para la explotación de este
recurso. En la zona argentina de la Patagonia hay instalados
12 MW de origen eólico y las proyecciones para los
próximos 10 años permiten suponer una producción
de 7884 GW, cifra que representa el 7 % del consumo eléctrico
argentino. Incluso una reciente reglamentación (Ley
25.019) establece un régimen de promoción
de la Energía Eólica y Solar, incentivando
al sector privado. Para tener una idea de las posibilidades
de generación de energía eléctrica
gracias al viento en la Patagonia, las velocidades medias
son elocuentes, sólo en Comodoro Rivadavia se dan
de 60 a 70 km/hora de promedio anual, y fue en esta localidad
donde se instalaron los primeros molinos de viento.
En Chile en noviembre del 2001 se instaló el primer
parque eólico industrial, el que consistió
en 3 molinos de tecnología Danesa (Vestas) de una
capacidad nominal de 660 kw cada uno. Las torres tubulares
tienen 45 metros de altura. Los molinos han estado operando
adecuadamente y debido a la condición de vientos
muy favorable de la XI Región (promedio de 9 metros
por segundo, o unos 30 kilómetros por hora), los
equipos han generado electricidad a un promedio superior
a un 50% de su capacidad nominal. Durante el día
(donde los vientos aumentan) alcanzan muchas veces incluso
el 100% de su capacidad.
Con esta alta generación la empresa eléctrica
local estima que cada molino le ahorrará unos 500.000
litros de petróleo al año, vale decir en total,
alrededor de 1.500.000 litros al año. Esto se debe
a que se reemplaza energía térmica (a petróleo)
por energía eólica (con viento).
De hecho Endesa Eco, filial de Endesa Chile, está
afinando detalles para desarrollar centrales eólicas.
Sería la primera generadora en abastecer al Sistema
Interconectado Central de dicho país con esa energía.
Su apuesta es contar en el 2009 con el primer parque de
generación eólica. “Buscamos terrenos
en la zona norte, el borde costero y la zona de la Patagonia.
Pero debemos asociarnos para desarrollar los proyecto”,
dijo Wilson Jara, gerente general. Agregó que actualmente
una central de 10 MW cuesta de USD 1300 a USD 1600 el kilowatt
instalado. “Hemos pensado que el primer parque debiera
ser de unos 10 MW, pero puede surgir la oportunidad de condiciones
de viento en alguna zona del país que haga atractivo
un proyecto más grande”.
Según Miguel Riquelme, Director de la International
Copper Association Latinoamérica, muchos países
del cono sur disponen del recurso (viento). “Estamos
hablando de unir un recurso natural limpio y abundante,
con tecnología de alto desarrollo, que viene principalmente
de Europa luego de unos 20 años de mucha inversión
en investigación y pruebas de los equipos”.
Con esto se está bajando el costo de generación,
se está eliminando contaminación atmosférica
(menos Co2 al aire) y también, hay un efecto visual,
ya que hay menos humo en el medio ambiente.