Aplicaciones del Cobre
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La energía eólica es, en la actualidad, la
de mayor crecimiento en el campo de las energías renovables.
Su participación en el mercado ha aumentado significativamente,
y se espera que continúe aumentando en el futuro próximo.
Actualmente, la energía eólica es utilizada
a gran escala en el mundo. En la última década,
su evolución demostró su aceptación como
fuente generadora, y la tendencia es la de un marcado crecimiento
en las matrices energéticas de los países que
la utilizan. La capacidad global instalada alcanzó
los 47.000 MW al final de 2004. Según la American Wind
Energy Association (AWEA) y la European Wind Energy Association
(EWEA), el aumento de la capacidad instalada se triplicó
en los últimos 5 años. El crecimiento proyectado
anual continúa en el rango de dos dígitos para
la próxima década. La mayoría de los
proyectos están localizados en Alemania, Dinamarca,
España, Estados Unidos e India. Los avances tecnológicos
de los últimos cinco años han colocado a la
energía eólica en posición de competir,
en un futuro próximo, con las tecnologías de
generación convencionales.
En la década pasada, los aerogeneradores eran equipos
que llegaban a una potencia de 250 a 500 KW, con un diámetro
de rotor de 50m y una altura de torre de 50m. Hoy en día,
estos son producidos a escala industrial y llegan a 3.000
KW, con diámetro de rotor de 100m y una altura de torre
también de 100m.
Actualmente, el mercado ya actúa con prototipos de
4.500 KW de potencia, diámetro de 100m y torre de 120m.
Cuando estas máquinas se vuelvan comercialmente viables,
una única turbina podrá alimentar a cerca de
21 mil consumidores residenciales, lo que equivale a un conjunto
habitacional de 4.200 residencias.
La energía eólica es una energía renovable
y de bajo impacto ambiental. En su generación, no existen
emisiones de gases, deshechos efluentes, ni tampoco consumo
de otros bienes naturales como el agua. Para hacerse una idea
de la ocupación del suelo, el equipo ocupa sólo
un 1% del área de una usina eólica, mientras
que el espacio restante puede ser ocupado por cultivos o pasturas,
sin trastornos para los animales o las plantas. Además,
es posible vivir a una distancia de 400 metros de las turbinas
eólicas sin que el ruido cause daños o perturbaciones
al ser humano.
El costo de producción de electricidad por la acción
del viento en Europa ha disminuido en los últimos 15
años aproximadamente en un 80%. Al mismo tiempo, la
capacidad instalada ha aumentado enormemente, desde menos
de 100 MW hasta 34.400 MW en 2004. Estas reducciones de costo
tan importantes se han conseguido gracias al desarrollo de
turbinas eólicas más seguras, más eficientes
y más baratas, en combinación con la producción
de turbinas más grandes y con una expansión
del mercado. Durante los últimos diez años,
el precio de las turbinas eólicas ha disminuido en
un 5% cada año, mientras que al mismo tiempo el rendimiento
ha aumentado en un 30%. Otra circunstancia es el aumento de
capacidad de las máquinas, que se ha multiplicado por
un factor de 10 en los últimos diez años.
La necesidad de producir energía limpia será
un gran impulsor de la energía eólica, pues
si se compara con las mismas cantidades de energía
producida por una fuente que utiliza combustible fósil,
la reducción de emisión de gas de carbono es
total. Con la ratificación del Protocolo de Kyoto,
la generación de energía por fuente eólica
se podrá beneficiar fuertemente con la emisión
de los bonos de carbono, cuyos valores pueden llegar a ser
muy significativos, contribuyendo así a mejorar el
rendimiento económico de los proyectos eólicos.
Durante estos últimos años, el mercado eólico
europeo domina claramente el mercado eólico mundial,
con 72,8% del total de la capacidad instalada. El desarrollo
europeo se ha conseguido gracias a medidas económicas
que proporcionan incentivos para la producción de energía
eólica, que además se ha visto favorecida por
la aceptación social y una mayor conciencia medioambiental.
Aunque las condiciones de suministro de energía difieren
mucho en los distintos países europeos, la energía
eólica se ha introducido en casi todas las naciones.
Obstáculos para la implantación
La energía eólica se enfrenta a ciertos problemas
potenciales y reales que pueden obstaculizar su rápida
introducción en el mercado mundial de la energía.
Los puntos más importantes son los de integración
en la red, de tipo económico y los medioambientales:
impacto visual, producción de ruido e impacto sobre
las aves.
Los problemas referentes a integración en la red pueden
estar relacionados con las circunstancias locales, la calidad
de la electricidad (principalmente en términos de estabilidad
del voltaje y frecuencia) y la planificación del suministro.
La calidad de la energía depende fundamentalmente del
tipo de generador utilizado (asincrónico o sincrónico)
y de su regulación. Los parques eólicos necesitan
estar conectados a la red local. Un suministro grande de energía
eólica en un área dada puede sobrepasar la capacidad
de las líneas de distribución locales. Si la
red eléctrica donde la usina eólica está
conectada es considerada fuerte, la influencia de la variación
de la tensión de la energía eléctrica
producida por el aerogenerador, debido a la variación
de la velocidad del viento, es casi impercepctible. Por el
contrario, si la red es débil, esta variación
podrá ocasionar fuerte fluctuación de tensión
de la energía eléctrica a lo largo de la red.
La energía eólica sólo puede entrar
en el mercado eléctrico si se produce a un costo competitivo.
Los costos de producción de la energía eólica
son, todavía, más altos que los de producción
de energía a partir de combustibles fósiles.
Por consiguiente, es esencial para su competitividad reducir
estos costos.
El factor ambiental más importante es el impacto visual.
Aunque una gran mayoría de la gente apoya la idea de
utilizar energía eólica, muchos se preocupan
por el impacto sobre el paisaje. Por esta razón, la
construcción de parques eólicos debe considerarse
con un cuidado especial al planificar el espacio a nivel local,
regional y nacional. La práctica más segura
es evitar la instalación de turbinas eólicas
en terrenos de alto valor ecológico y construir las
plantas de energía eólica en estrecha cooperación
con la comunidad local, teniendo en cuenta el uso del terreno
existente: agrícola, comercial o recreativo.
A pesar del bajo ruido de las turbinas eólicas, éste
puede crear problemas en áreas rurales especialmente
tranquilas, sobre todo si las turbinas están situadas
cerca de las casas. El ruido es producido por los alabes y
la carcasa.