El cobre y el agua potable
Los expertos en tecnología de materiales reconocen
que no existe material mejor que el cobre para la conducción
de agua, y así confirman su uso para este propósito.
Diversas instalaciones que durante años han funcionado
sin problemas en el mundo entero, han construido el prestigio
de la cañería de cobre en su forma
moderna, ligera, resistente y durable ante la corrosión.
Funciona en todo tipo de construcciones, residencias, departamentos,
edificios comerciales, industriales y de oficinas.
Independientemente del material del que esté fabricado,
ningún producto está exento de problemas.
Sin embargo, por más de 60 años, los accesorios
de cobre para cañerías han demostrado por
sí mismos que son los más confiables para
sistemas de distribución de agua.
Durante la década de los cuarenta, se inició
en el mundo la era de los materiales sintéticos;
esto trajo consigo importantes cambios tecnológicos
que ocasionaron el crecimiento natural de un sistema económico
enfocado a la producción en masa y a la sustitución
de materiales en apariencia igual de eficaces y más
económicos.
En busca de costos menores, durante las décadas
de los sesenta y setenta, los fabricantes recurrieron a
los plásticos para su aplicación en la industria
de la construcción, y en especial en la gasfitería.
Sin embargo, a partir de la década de los ochenta,
los consumidores se dieron cuenta de que lo barato al inicio
no siempre lo es a largo plazo. En muchos casos, encontraron
que algunos materiales básicos aún son los
mejores, e incluso los más económicos, porque
dan un servicio que no requiere mantenimiento, y de larga
duración.
Muchos materiales plásticos para cañerías
y accesorios se promocionan con un costo menor que la cañería
de cobre, "lo podemos hacer más barato".
En realidad, el ahorro temporal que produce el uso de un
material diferente al cobre en un edificio, residencia,
institución y en general cualquier construcción,
se traduce rápidamente en gastos de mantenimiento.
Es por esto que el presupuesto inicial debe considerar ahorros
futuros de mantenimiento, inspecciones y otros problemas
relacionados con fallas de cañerías. Comprar
barato es una economía mal interpretada.
Actualmente, la cañería de cobre para gasfitería,
calefacción, aire acondicionado y otros usos se encuentra
en el mercado en dos temples (extruido y recocido, comercializados
como "temple duro" y "temple blando")
y con un amplio rango de diámetros y espesores de
pared. También existen accesorios y conexiones para
cada aplicación. La cañería de cobre
se ha usado durante mucho tiempo para instalaciones hidráulicas.
Para estos fines también se han utilizado cañerías
de materiales plásticos, cuyo aparente beneficio
es el precio. Sin embargo, investigaciones en todo el mundo
demuestran que ésta es sólo una ventaja a
corto plazo.
La mayoría de los reglamentos y códigos de
construcción en los países desarrollados,
establecen que los sistemas de cañerías de
agua potable deben tener tres características principales:
• Confiabilidad. Garantía de funcionamiento
con el menor mantenimiento posible.
• Estabilidad. El material de la cañería
no debe reaccionar químicamente con el agua que transporta.
• Eficiencia. Suministro y distribución de
agua con el menor consumo de energía posible.
Otras características incluyen aspectos de seguridad
y funcionalidad en la construcción.
Estudios científicos realizados en Estados Unidos,
Inglaterra, Alemania y Chile indican claramente que el cobre
posee un aspecto benéfico en la prevención
de agentes patógenos, (en muchos casos tan peligrosos
como la Legionella) y que
en la mayoría de los casos, en los sistemas de cañerías,
reduce la colonización de bacterias e impide su proliferación.
El Instituto de Investigaciones Midwest en Estados Unidos
verificó esta información
introduciendo diversos tipos de bacterias en cañerías
construidas con una variedad de materiales. Encontró
que la bacteria E. Coli, (conocida por causar severos trastornos
estomacales en el ser humano) casi no pudo subsistir en
cañerías de cobre, ya que a sólo cinco
horas de su introducción, apenas quedaba un 1% de
la colonia, mientras que los demás materiales (plásticos
y vidrios) no habían podido disminuir ni afectar
su crecimiento.
Por otra parte, el Centro de Investigación Aplicada
a Microbios del Servicio de Laboratorios para la Salud (PHLS)
de Inglaterra vigiló el crecimiento de la bacteria
Legionella y otros microorganismos en cañerías
para instalaciones sanitarias de diversos materiales que
transportaban agua de diferente dureza a temperaturas de
entre 20 y 60°C. Los resultados fueron elocuentes; los
niveles de bacterias se vieron sensiblemente reducidos en
las superficies de cobre comparadas con todas las demás.
Entre otros datos, se encontró que a 40°C y
a 50°C el polibutileno (material plástico) fue
más colonizado por bacterias que el PVC (otro plástico)
pero a 20°C las bacterias del PVC superaban a las del
polibutileno.
Estudios efectuados en el Departamento de Microbiología
de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile demostraron
la existencia de una acción bactericida del cobre
sobre diversas especies bacterianas, entre otras V. Cholerae,
Ps. Aeruginosa, S. Aureus y E. Faecalis, cuyas colonias
disminuyeron significativamente en contacto con láminas
de cobre.
Las bacterias nacidas en las aguas químicamente
tratadas que se consumen a diario son poco frecuentes, pero
si ocurren, los peligros para la salud pueden resultar muy
serios. En estudios experimentales se ha comenzado a demostrar
claramente que el número de unidades originales de
placas (UOP, medida científica de vida bacteriana)
se reduce drásticamente por el cobre pero no por
los otros materiales.
Los resultados de una encuesta en Estados Unidos y Canadá
explican las razones por las cuales varias generaciones
de propietarios y profesionales de la construcción
prefieren el cobre para sus instalaciones:
• La cañería de cobre ha comprobado
su confiabilidad durante varias décadas.
• Las propiedades y composición de los productos
de cobre se controlan mediante normas estrictas de calidad,
y todos ellos pueden probarse para certificar que cumplen
con los estándares.
• La precisión y el control en la fabricación
aseguran la calidad del producto y una larga vida útil.
• Los productos de cañerías de cobre
se identifican siempre por su tamaño, tipo de cañería,
fabricante y país de origen. Así, siempre
se sabe qué se esta instalando. El fabricante respalda
el producto.
• Los códigos y normas del país aseguran
instalaciones confiables.
• Los instaladores sanitarios conocen los accesorios
de cobre, poseen la experiencia para instalarlos y con ello
dejan satisfechos a los clientes.
• Los sistemas de cobre pueden instalarse y usarse
todo el año, a cualquier temperatura y en cualquier
clima. También pueden probarse inmediatamente después
de la instalación.
• El cobre no se altera con temperaturas cercanas
a la ebullición o congelación del agua.
• La cañería de cobre no requiere mantenimiento
y puede protegerse de daños más fácilmente
que la de plástico.
• El cobre puede almacenarse y usarse en cualquier
lugar, exterior o interior sin sufrir alteraciones o deterioro
por los rayos ultravioletas u otros elementos climatológicos.
• El cobre no es inflamable. A diferencia de los
plásticos no se quema ni funde, y tampoco favorece
la combustión. Mantiene la presión del agua
aún cuando esté sujeto a fuego.
• Las cañerías de cobre no conducen
el fuego a través de paredes o pisos.
• Los productos de cobre no liberan gases tóxicos
cuando se exponen al fuego.
• El cobre no requiere protección contra incendio,
a diferencia de otras cañerías de drenaje.
• La cañería de cobre es rígida,
utiliza menos soporte y no se dobla en tramos largos.
• El cobre, a diferencia del plástico, no
se desgasta ni sufre abrasión por el servicio normal.
• La cañería de cobre es flexible y
tiene un interior liso, por lo cual es fácil de instalar
en cualquier lugar y no impide el flujo de agua.
• La soldadura con cobre es segura, confiable y no
tóxica. La soldadura libre de plomo no contamina
el agua.
• El cobre es resistente a la fatiga. Los sistemas
con cobre no presentan problemas de expansión o contracción
excesivas causada por cambios de temperatura. Las juntas
de cobre bien instaladas no causan problemas.
• El cobre no absorbe materiales orgánicos
ni sufre deformaciones en contacto con ellos. En otras palabras,
los posibles contaminantes no pueden penetrar al cobre y
entrar en el agua potable.
• El cobre tiene propiedades bactericidas. Inhibe
el crecimiento bacteriano.
• El cobre tiene un alto valor de reciclaje, por
lo que es considerado amigable con la ecología.
• El cobre no depende de la producción de
petróleo y de productos petroquímicos para
su fabricación.
• El cobre es natural. No se introducen elementos
sintéticos durante su fabricación, por lo
que es considerado amigable con el ambiente.
• El cobre es un metal noble, lo que combina extraordinariamente
con su resistencia a la corrosión y alta resistencia
física para las aplicaciones en cañería.
• Si se requiere, las cañerías de cobre
y los accesorios pueden ser desmantelados y reutilizados.
• La cañería de cobre, como el cable
de cobre, tiene calidad y valor reconocido, por lo que ayuda
a vender (y revender) la propiedad.
• La cañería de cobre protege la inversión
en residencias.
• Muchas décadas en servicio han probado la
confiabilidad del cobre.
• La cañería de cobre es el estándar
mundial de excelencia en conducción de fluidos.