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Las infecciones nosocomiales son un problema importante en todos los hospitales modernos. En 1861 se demostró que muchas bacterias transmitidas a los pacientes se realizaban por el contacto de manos contaminadas del personal sanitario. Quirófanos y unidades de cuidados intensivos (UCI) son lugares de trabajo que necesitan los más altos estándares de higiene, como también el personal que trabaja y los equipos que éstos manipulan. |
Los teléfonos móviles se utilizan ampliamente como dispositivos electrónicos portátiles no médicos. La gente que trabaja en recintos médicos los usa para la comunicación en diversos lugares, incluyendo el quirófano y la UCI.
El riesgo de infección por el uso de estos aparatos en salas de salud aún no ha sido determinado, ya que no hay pautas de limpieza disponibles que cumplan las normas del hospital. Sin embargo, los teléfonos móviles se utilizan de forma rutinaria durante todo el día, y no se limpian adecuadamente, teniendo en cuenta que funcionarios de la salud, puede que no se laven las manos con la frecuencia que deberían.
En los automóviles ya ha sido prohibido su uso para quienes están al volante. Ahora el tema se está llevando a las instalaciones de salud.
Un estudio sobre la tasa de contaminación de celulares y equipos médicos en las UCIs y en salas de cirugía muestra que un 94,5% de los celulares están contaminados por varios tipos de microorganismos, entre ellos está el estafilococo aureus, que está frecuentemente relacionado con infecciones hospitalarias.
El estafilococo aureus fue aislado en 52% de los teléfonos celulares y, en el 37,7% de las manos de algunos de los 200 miembros del equipo médico (15 profesores, 79 médicos asistentes, 38 enfermeros y 68 auxiliares), se mostró resistente a la meticilina.
Estos resultados fueron relatados por la doctora Fatma Ulger y sus colaboradores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Ondokuz Mayis, en Turquía y la investigación fue publicada en septiembre de este año en la revista “Annals of Clinical Microbiology and Antimicrobials.
Los resultados sugieren que los objetos que tienen estrecho contacto que fueron contaminados podrían servir como reservorios de bacterias que pueden ser transmitidas fácilmente desde el teléfono móvil a las manos del personal sanitario. En cada llamada, los teléfonos móviles están en contacto estrecho con las zonas contaminadas por el cuerpo humano, de mano a mano hacia otras partes como boca, nariz, orejas entre otros.
Según estos hallazgos, es evidente que la capacitación del personal sanitario sobre un estricto procedimiento de control de infecciones, la higiene de manos, desinfección del medio ambiente y, finalmente, métodos de óptima desinfección, son de gran importancia. De lo contrario, el beneficio potencial del uso de teléfonos móviles por parte del personal para la comunicación privada o situaciones de emergencia en la UCI podría ir en detrimento a la higiene hospitalaria.
Según el estudio, una forma de reducir las contaminaciones bacterianas en los teléfonos móviles podría ser el uso de materiales aditivos antimicrobianos. En el futuro los teléfonos móviles pueden ser producidos usando material de protección contra la contaminación bacteriana.
Aquí el cobre podría ser una alternativa, como ya se está comprobando en proyectos pilotos en todo el mundo, en hospitales donde se compara una UCI con cobre respecto a otra sin este metal. Hasta el momento, los resultados son alentadores, en los diversos hospitales las infecciones y la existencia de bacterias ha bajado notoriamente.
Fuente: Annals of Clinical Microbiology and Antimicrobials 2009