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EcoSea, empresa chilena, con sede en la ciudad de Puerto Montt, presentó su malla de cobre UR30 en el Taller “Floraciones algales nocivas de alexandrium catenella”. En el desarrollo participó un numeroso grupo de empresarios y ejecutivos de la industria acuícola chilena. |
El Gerente de EcoSea, Rodrigo Sánchez, destacó que “el uso de mallas rígidas de aleación de cobre UR30 es una realidad. En Japón hoy existen 300 jaulas de este tipo, en Australia 28 y en Estados Unidos comenzaron a implementarse este año las primeras para el cultivo del bacalao, lo que demuestra su versatilidad”. En Chile, explicó, desde hace dos años hay dos en Bahía Ilque, en la Región de Los Lagos.
La expansión en el uso de mallas de cobre, explicó Sánchez, radica en una serie de características propias del cobre que las hacen óptimas para el cultivo de peces: antifouling (evita la formación del biofilm), bactericida (mata bacterias), fungicida (mata hongos y moho), virucida (inactiva partículas virales), 100% reciclable y menor generador de CO2 al ambiente.
Al combinarse cobre y malla se consigue una mayor oxigenación, disminuye drásticamente el efecto vela y optimiza el volumen de cultivo, reduce la concentración de patógenos, evita el escape de peces y con esto ayuda a la recuperación del recurso pesquero artesanal, reduce el costo de operación, baja el manejo de los peces y con esto el estrés asociado (no necesita cambio de redes en 5 años) e impide los ataques de depredadores.
En relación a los costos asociados, EcoSea diseñó un modelo de negocio que considera el arriendo y la recompra del metal de la jaula, porque éste es reciclado. Esto permitirá contar con la jaula (de 30x30 metros) a valores comparables a la operación de mallas convencionales y mucho menores a los costos reales si se incorporan las pérdidas por mortalidad por ataque de depredadores, por cambio de mallas y por estrés debido al exceso de manejos; por escapes, diferencias de inventario de peces en las jaulas, y en especial la disminución del riesgo de multas por escape de salmones, entre otros.
“Todos estos costos son reales y deben considerarse en la evaluación y comparación de nuevas tecnologías, como la nuestra. Se trata de un cambio radical para la industria acuícola nacional y así lo ha visto y entendido la acuicultura mundial”, subrayó Sánchez.
Por otro lado, la menor generación de CO2, “gracias a que nuestras mallas no generan fouling, el que es muy productor de CO2 al descomponerse (metano), y por necesitar una menor logística asociada (barcos, camiones, barcazas), la huella de carbono asociada será menor, por lo que estará la posibilidad de la obtención de certificaciones y de optar a bonos de carbonos, los cuales podrían ser incluso mayores a la misma inversión necesaria para el uso de este tipo de mallas”, agregó.
EcoSea es una empresa nacional formada por Codelco, International Copper Association, Universidad de Concepción, Universidad Católica de Valparaíso, Fundación Chile y Sitecna, con oficina en Puerto Montt. Sus proyecciones son desarrollar localmente toda la cadena de producción, la que actualmente está en manos de la japonesa Mitsubishi.
Aqualine
Durante el taller, EcoSea presentó una solución en conjunto con la empresa extranjera líder en la producción de jaulas en Noruega y en Europa, Aqualine, la cual cuenta con jaulas circulares de HDPE de 50 metros de diámetro que resisten perfectamente las mallas de EcoSea sin necesidad de hacerle ninguna adaptación.
De esta forma, se logra una jaula con la posibilidad de sumergir las mallas con los peces cuando se requiera, ya sea evitando el bloom de algas, las caídas de oxígenos y las concentraciones altas de ISA y Cáligus, que por lo general se dan en los primeros 10 a 15 metros de profundidad. Esta operación es muy rápida y fácil de realizar (hundimiento y subida a la superficie), “por lo que la industria salmonera nacional y noruega cuenta con una real, rápida y efectiva solución al alcance de la mano hoy mismo”, destacó Rodrigo Sánchez.
Fuente: Procobre/International Copper Association