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Dormir
sobre una almohada cuya funda contenga
hilos de cobre disminuye visiblemente las arrugas. |
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| En tren de verse cada
día mejor, más jóvenes y saludables,
las mujeres prueban todas las técnicas que el
mercado estético les ofrece: Botox party, drenaje
linfático, rellenos en surcos, y un sinfín
de otras técnicas. |
Sin embargo, parece que el secreto mejor
guardado para lucir radiante recién salió
a la luz cuando el bioquímico israelí Gadi
Borklow desarrolló telas con hilos de cobre y obtuvo
resultados asombrosos en el mejoramiento de la calidad de
la piel y la disminución de las arrugas. Lo mejor
del caso es que no hay que hacer ningún esfuerzo
para usar este nuevo método, ya que lo único
que hace falta para que funcione es apoyar el rostro en
la almohada al momento de dormir, pero recubriéndola
antes con una funda cuya tela está desarrollada con
hilos de cobre.
Actualmente, el descubrimiento está
en manos de la empresa norteamericana Cupron, quien ya está
comercializando este producto, así como guantes y
antifaces del mismo material. Estos “nuevos aliados”
ya pueden ser adquiridos on line (www.cupron.net)
en varios países, y tienen un precio muy accesible
en relación al valor de cualquier tratamiento estético
-. Además, hay que considerar que estas telas resisten
múltiples lavados en agua caliente, el uso de blanqueadores
y hasta soportan cualquier proceso abrasivo.
¿Cuál es el secreto?
Según antiguos mitos, la reina Sheeba
obtenía cobre de las minas del rey Salomón,
al que luego refinaba y convertía en una delgada
pasta para posteriormente aplicarlo en su cara y en su cuerpo,
a fin de prolongar y realzar su juventud. Lo curioso es
que la misma leyenda está relacionada con dos extraordinarias
bellezas del antiguo Egipto: la reina Cleopatra y la reina
Nefertiti.
Más allá de las historias
que rodean a estas hermosas mujeres, está demostrado
que el cobre permite que nuestro organismo pueda utilizar
la tirosina, un aminoácido que influye en la pigmentación
del cabello y de la piel, y cuya deficiencia puede provocar
la formación inapropiada de la elastina, uno de los
componentes del tejido conjuntivo de la dermis.
Asimismo, en el proceso de transformación
de colágeno nuevo a colágeno maduro, las enzimas
tienen un papel importante, y para que éstas cumplan
su función, necesitan de la presencia de la vitamina
C y del cobre.
El cobre detiene la oxidación, es
decir, defiende al cuerpo contra los radicales libres impidiendo
la destrucción celular. Al ser parte de la fabricación
del tejido conectivo, es fundamental en la formación
del colágeno y por ende de huesos fuertes y pieles
saludables.
En la actualidad, muchas de las más
conocidas marcas de productos cosméticos han reconocido
las bondades del cobre y han decidido incorporarlas en sus
tratamientos de belleza, aunque los investigadores advierten
que sólo el consumo de alimentos ricos en cobre genera
óptimos resultados.
La tecnología que implementó
la empresa norteamericana Cupron hace ahora posible re-utilizar
estas poderosas propiedades del cobre través de nuevas
formas. Esta tecnología se basa en el desarrollo
de técnicas para vincular un componente del óxido
de cobre con otros compuestos metálicos sobre una
amplia gama de fibras como textiles, telas no tejidas, papel,
látex y otros polímeros. La puesta en práctica
de esta tecnología no implica métodos complicados
o arriesgados desde la fabricación, y lo mejor de
todo es la durabilidad de los productos, que resisten hasta
los más agresivos procesos de lavado.
En otras palabras, este nuevo descubrimiento
es un importante paso adelante, en el objetivo de tener
una piel rejuvenecida y saludable, sin recurrir a métodos
invasivos, o que requieran demasiados esfuerzos en tiempo
y dinero.