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Lo
que un corazón en recuperación necesita
bien podría ser una dieta rica en cobre. Al
menos, es lo que sugiere un estudio realizado por
investigadores del Centro Médico de la Universidad
de Louisville, Estados Unidos.
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Este estudio, publicado en el diario de
Medicina Experimental en Channelnewsasia.com, fue aplicado
a dos grupos de ratones que fueron alimentados con comidas
ricas en cobre. El grupo A, fue alimentado tres veces más
que el usual recomendado en la ingesta diaria de cobre,
mientras que al grupo B se le dio una dosis normal.
Luego, los investigadores provocaron una condición
de hipertrofia cardiaca (cuando el corazón se agranda
producto de una enfermedad o de alta presión sanguínea),
lo que produjo dicha condición en todos los ratones.
Las fallas al corazón se produjeron luego de ocho
semanas en el Grupo B.
Reveladoramente, los corazones de los ratones que tuvieron
dietas altas en cobre del grupo A volvieron a su tamaño
normal a pesar de la estimulación cardiaca, luego
de que la dosis dietaria de cobre fuera aumentada.
La enfermedad llamada “hipertrofia cardiaca”,
causa que los músculos se hagan más densos,
lo que obstruye el suministro de sangre al cuerpo. Los investigadores
concluyeron que las dietas altas en cobre pueden ayudar
a tratar estas enfermedades que afectan al corazón
y músculos, aunque es necesario desarrollar estas
investigaciones de manera controlada en humanos para conocer
sus efectos.
De acuerdo con Nehal Kamdar, nutricionista del Hospital
Raffles de Singapur, “el cobre presente en la dieta
sirve en múltiples propósitos al cuerpo. Ayuda
a mantener la salud de los huesos, reduce el daño
de los tejidos causado por los radicales libres, protege
los nervios y mantiene a la glándula tiroides funcionando
normalmente”.
Los médicos recomiendan una ingesta de cobre diaria
de 900 microgramos (mcg), con un límite máximo
de 10,000mcg al día en adultos. La mitad de una taza
de castañas de cajú tostadas, por ejemplo,
contiene alrededor de 80mcg del cobre recomendado en la
dieta, mientras que 100 gramos de ostiones cocidos contienen
200mcg.
Kamdar advierte: “Comer de manera variada es la mejor
forma de obtener una cantidad adecuada de cobre. El cobre
se pierde durante el proceso de cocción. Por eso,
lo mejor es cocinar con poca agua y en el menor tiempo posible
para así retener el cobre en la comida”.