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El cobre ayuda a mover las señales de telecomunicación por los cables telefónicos, permitiendo que la gente hable a través de largas distancias. Cantidades minúsculas de cobre, dentro de ciertas enzimas en el cerebro, también ayudan a formar neurotransmisores claves que permiten que las células del cerebro se "hablen" una a la otra. |
Científicos del Servicio de Investigación Agrícola de los Estados Unidos (ARS) ahora han descrito la importancia de contar con cantidades adecuadas de cobre para la función cerebral. Sus estudios con animales indican que un consumo adecuado de cobre es imprescindible para el feto durante el embarazo, aludiendo al concepto llamado "programación nutricional".
Un estudio anterior con animales, dirigido por el biólogo Curtiss Hunt, miembro del Centro Grand Forks de Investigación de Nutrición Humana (GFHNRC por sus siglas en inglés) ubicado en Grand Forks, Dakota del Norte, mostró que aún una privación moderada de cobre en los ratones preñados causó un subdesarrollo en las áreas que controlan memoria en los cerebros en desarrollo de sus crías.
A los ratones del estudio se les dieron dietas bajas en cobre durante la gestación, lactancia, o ambas. Sus crías—cuando fueron comparadas con otras nacidas de las madres alimentadas con dietas que contuvieron suficiente cobre—exhibieron un desarrollo retardado en las áreas del cerebro llamadas el hipocampo y la convolución del cerebro dentate. Estas áreas tienen papeles importantes en las funciones más avanzadas del cerebro, tales como la capacidad de aprender.
Varios mecanismos bioquímicos esenciales en el desarrollo del cerebro que son asociados con una deficiencia del cobre ahora han sido descritos en el libro Nutritional Neuroscience (Neurociencia Nutricional), del autor W. Thomas Johnson, químico del GFHNRC.
Por lo general, una deficiencia de cobre no es una preocupación de salud pública en EE.UU. Pero de 8 a 16 % de las mujeres en edad fértil tuvieron un consumo inadecuado del cobre en una encuesta nacional de consumo alimentario realizada por el Servicio de Investigación Agrícola de los Estados Unidos en 2001 y 2002.
El consumo de una dieta equilibrada que contiene una variedad de alimentos nutritivos es el mejor método de conseguir niveles adecuados de cobre dietético, según Johnson. Buenas fuentes de cobre incluyen hígado de res, champiñones, mezclas de nueces y frutas secas, cebada y puré de tomate enlatado.
Fuente: http://www.sciencedaily.com